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miércoles, 4 de junio de 2008

LOS HOMBRES LOBO ¿MITO O REALIDAD?




Hablar de los hombres lobo siempre resulta fascinante, ya que para muchas personas es más creíble la existencia de estas bestias, que la de los vampiros. En los pueblos de México, sobre todo al sur de nuestro país existen varias leyendas sobre los nahuales; gente que podía convertirse en lobos u otro animal; inclusive en Huayacocotla, en el estado de Veracruz, existe una cueva que le llaman así “La cueva del Nahual”. por la cual dicen, salía un extraño ser que mataba ovejas y, en el peor de los casos, humanos.

Uno de los casos más antiguos sobre los hombres lobo, data del siglo XVI en Francia. Una persona llamada Gilles Garnier admitió haber matado a varios niños sólo con su boca y sus manos como garras. En el juicio –que se celebró en 1573- se determinó que fuera quemado vivo por sus brutales asesinatos.

Tiempo después, en 1595 se dio un caso más de licantropía en Francia. Un individuo llamado Jean Peyral declaró a las autoridades que él podía transformarse en un hombre lobo, esto gracias a un pacto que había hecho con el Diablo. Se le acusó de varios crímenes y fue condenado a muerte.

Tres años más tarde, en 1598, en el distrito del Conde –en Francia- las personas tuvieron una experiencia aterradora; ahuyentaron a tres lobos que devoraban a una niña. La gente, indignada, buscó a las bestias para matarlas pero no tuvieron éxito. Detrás de unos arbustos se escondía un hombre andrajoso, con la ropa rota, el cabello largo y la mirada perdida.

Lo llevaron a la corte y ahí, Jacques Rollet –el acusado- confesó que por medio de un ungüento podía transformarse en un lobo y que, los otros dos lobos que estaban con él comiéndose a la niña, eran sus hermanos.


Por los tres casos que hasta aquí hemos visto, parecería entonces que el hombre lobo es de Francia, pero no. En Polonia en el siglo XIX se dio un caso muy interesante. Mientras los pobladores de Vístula celebraban el término de la cosecha con una fiesta, escucharon un tremendo aullido.

Salieron a investigar y se guiaron por los ruidos que hacía la bestia. Vieron entonces a un enorme lobo que traía entre sus garras a una mujer; la dama era del pueblo y ya estaba pedida en matrimonio. Los señores intentaron rescatarla, arrebatársela al maligno ser pero fue inútil; lo anecdótico era que el novio de la chica, llamado Juan, no se veía por ningún lado, por lo cual creyeron ya había sido asesinado y devorado por el animal.

Pasó el tiempo y de la mujer, así como del novio no se supo más, hasta que varios años después y, durante la celebración de otra fiesta, un anciano apareció en el pueblo y fue reconocido por uno de los habitantes. -¿Eres Juan? Le preguntó el lugareño. -Así es. Le dijo el visitante.

La gente al enterarse que Juan había regresado al pueblo, comenzaron a rodearlo, preguntándole qué había pasado con él durante tantos años; porqué había desaparecido tan misteriosamente. Juan los miró con tristeza y les confesó la verdad. Esa bestia que había raptado a su prometida, y que pensaban que lo había asesino, era él convertido en hombre lobo. Difícil de creer, pero les mostró en ese instante sus manos llenas de sangre de sus víctimas; la maldición se la había hecho un brujo.

No había terminado de narrarles su historia cuando Juan sintió un fuerte dolor en el pecho y comenzó a gritar, su transformación en un lobo humano había comenzado. La gente echó a correr y Juan ya convertido, desapareció para siempre.

Los últimos reportes de gente que se ha transformado en lobos u otro animal, datan ya de varios años, como uno ocurrido en la isla de Sumatra en 1927. El testigo y a su vez protagonista, fue un dentista holandés, el doctor Von Kleiweg quien llegó a la India para ofrecer sus servicios.

Entre sus pacientes se encontraba un joven llamado Tjindaku, quien quería unas amalgamas de oro; el doctor lo atendió y se dio cuenta que éste tenía un labio superior diferente al de la demás gente. La asistente de Von Kleiweg, quien era de esa región, le advirtió que una persona con ese tipo de deformación, era capaz de convertirse en hombre tigre.

El rumor de que Tjindaku era un hombre tigre, llenó de temor a los vecinos, quienes exigieron a las autoridades encarcelarlo. Cuando la policía quiso detenerlo, sólo para cuestionarle, éste reaccionó violentamente y huyo a la selva, no sin antes herir a una persona.

Los oficiales contrataron a un cazador profesional y, junto al dentista, se fueron a la selva para capturarlo. Cuando se internaron, siguieron las huellas de Tjindaku, pero se desconcertaron cuando se dieron cuenta que las pisadas humanas se habían transformado en las de un tigre.

De repente, un tigre enorme se les aventó e intentó atacarlos, pero lograron matarlo. Al acercarse al animal, el dentista observó que el felino tenía dos dientes de oro. Nunca más se volvió a ver a Tjindaku.

En la actualidad no existen más casos o reportes de este tipo, el último que se dio fue en 1975 en Inglaterra sobre un chico de 17 años que se quitó la vida por creer que era un hombre lobo. Lo insólito fue que uno de sus amigos –quien declaró a la policía- dijo que antes de que esta persona se suicidara, lo llamó para decirle que se estaba transformando, e inclusive escuchó gruñidos.

martes, 27 de mayo de 2008

LOS CHUPASANGRES, VAMPIROS REALES


Ya casi nadie se espanta con las historias de vampiros, de esos temibles hombres o damas con largos colmillos que salen por las noches a chupar sangre. En realidad, si persiste la leyenda de los vampiros, es por la moda que muchos jóvenes adoptan inspirados en este peculiar “estilo de vida”. En algunos casos, la gente se obsesionada a tal grado de llegar a matar, creyendo que son vampiros reales

Sin duda, la imagen del vampiro clásico es la del actor Bela Lugosi, interpretando al conde Drácula, que, por cierto, nunca fue real sino ficticio, inspirado en el guerrero Valaquiano, Vlad Tepes, quien gustaba de comer mientras veía cómo empalaban a sus enemigos.

¿Pero qué hay de cierto detrás de todas estas leyendas de vampiros? ¿No hay al menos un caso digno de comentar que podría ser real? La respuesta es...sí. Al menos hay dos casos bien documentados donde se habla de personas que regresaron del más allá para alimentarse de la sangre de sus víctimas.

UN CASO ESPELUZNANTE



El escenario por excelencia del Vampirismo es Transilvania, en Rumania, sin embargo, en Estados Unidos en Rhode Island durante el siglo XVIII, hubo una familia que se vio relacionada con extraños sucesos del tipo sobrenatural; nos referimos a los Stuckeley.

Esta familia de granjeros, quien llegó a tener 14 hijos, comenzaron a perderlos de forma inexplicable; se morían aparentemente de tuberculosis. La primera en fallecer fue la hija mayor, Sara Stuckeley, después murieron cinco hijos más y fueron enterrados en el cementerio del pueblo Exeter.

Lo extraño comenzó cuando los otros niños de los Stuckeley le avisaron a sus padres que Sara, su hermana mayor, las había visitado la noche anterior. En un principio no les creyeron, además de que aún no se reponían del fallecimiento de sus hijos pero, una noche, la madre vio a Sara.

El señor Stuckeley decidió pedir autorización para exhumar a los cuerpos de sus hijos y comprobar que realmente éstos se encontraban ahí. Al desenterrar a los seis, halló que Sara -quien fue la primera en morir- se encontraba en perfectas condiciones, como si la hubieran enterrado un día antes, mientras que los demás ya estaban en avanzado estado de putrefacción.

Lo que se hizo a continuación, fue abrir el cuerpo de Sara, sacarle el corazón y quemarlo. A partir de ahí, a pesar de que un hijo más murió, no se vio de nuevo deambular a la hija del matrimonio Stuckeley.


LA TRAGEDIA DE LA FAMILIA BROWN


Otro caso extraño que ocurrió en Rhode Island que puede estar relacionado con vampiros, es el de la familia Brown, ocurrido en 1890. Mary Brawn, esposa de George Brown, comenzó a perder peso, a palidecer, hasta que murió presuntamente de tuberculosis; seis meses después Olivia, su hija, muere también.

Cuatro años después, Edwin, el único hijo varón de George Brown, enfermó; parecía que correría la misma suerte que su hermana y su madre. Por sugerencia de un amigo, Edwin se marchó junto a su esposa a Colorado, para mejorar su salud, lo cual así fue. Mientras permaneció fuera de Rhode Island, su hermana Mercy cayó en cama y murió de forma casi inmediata.

Cuando Edwin se enteró de la muerte de Mercy, regresó a consolar a su padre, pero al mes de estar nuevamente en su tierra, enfermó, y todo indicaba que él moriría también. El señor Brown desesperado, pidió autorización para exhumar los cuerpos de sus hijos con la esperanza de hallar alguna pista de lo que estaba ocurriendo.

Esa mañana del 17 de marzo de 1892 cuando sacaron los ataúdes, estuvo presente el doctor Harold Metcalf, quien dio fe de los hechos. Al examinar los cuerpos descubrieron que efectivamente Mary y Olivia ya estaban en estado de putrefacción, pero el de Mercy no, parecía estar solamente dormida.

Lo extraño con Mercy –además de no sufrir algún deterioro en su cuerpo- era que la hallaron en otra posición como la habían enterrado. Ante la duda, y teniendo conocimiento del caso Stuckeley, decidieron extirparle el corazón y el hígado, los cuales quemaron y guardaron sus cenizas. Las cenizas de un vampiro -se creía- podían salvar a sus víctimas, en este caso a Edwin, pero para mala fortuna de la familia Brown, no fue así.

Mucho tiempo después, uno de los descendientes de los Brown declaró a un periódico de la ciudad de Exeter, que en su juventud había platicado con una de las personas que había ayudado a su padre a exhumar los cuerpos y que, ésta, le había confesado que George Brown estaba plenamente convencido que su hija se había convertido en un vampiro.

Además –y lo más inquietante- es que antes de que Mercy fuera desenterrada, ya habían muerto siete jóvenes de forma sobrenatural, con una herida en el cuello y que, cuando se quemaron los órganos de Mercy, todo lo anormal como las enfermedades, cesaron.

Una historia imposible de creer, pero que quizá algún día podría repetirse en alguna parte del mundo. Además lo interesante de los vampiros y hombres lobo, es que en la actualidad ya nadie cree en ellos, y ésa podría ser su arma letal....¿usted que opina?